martes, 13 de enero de 2009

felices juegan los soldaditos...

quemando cuerpos, cortando piernas
es que lo viven intensamente
como cuando aplastan el control del PS2

La ventana que labó Hammid
la tarde que queria ver el parque
La cocina donde Anisah
Preparó un plato de Kubbis




Todo se aplastó desde el tanque
bastó un botonsito verde
y todo saltó y explotó

El perrito de Hassan
lamía la frentesita de su amo
pero el niño no respondió mas...

el miedo hizo que el perrito tenga la cola entre las piernas
risas de soldaditos, celebraban

El sol nacia en el oriente, y un humo blanco ardiente
empezaba a quemar todo ser vivo

felices juegan los soldaditos...

La Huella

Eran las 3 de la mañana y todavía seguía despierto. Estaba recordando como le miraban sus ojos. Era una mirada sincera, pero no mostraba interés. La poca inspiración de ella combatía fuertemente con su deseo de obtener una respuesta. Su vida dependía de esa mirada, pero ella no lo sabía, ni siquiera lo pensaba así.
Agarró su diario y lo observó por un tiempo. Muchas historias estaban escritas ahí. Desde dibujos que mostraban edificios, telarañas, cuadros extraños, pánico, soledad, emociones desaforadas y carreteras, hasta un tótem erguido como una fuente extraña de equilibrio nacida en los sueños que él podía recordar.
Empezó a leer lo que había escrito:
Recuerdo que me sentía muy emocionado de verdad. Tenía una alegría sincera, curativa, de ansias extrañas...nuevas brisas soplaban a mi alrededor.
En ese momento sonó la alarma de su reloj. Nadie se despertó. Empezaban a empañarse las ventanas y el frío era un poco mas intenso que antes.
Continuó su lectura.
Era la oportunidad para conocerla mejor. Una llamada a media tarde de un amigo muy especial -se iba de viaje- un viaje muy largo, una nueva vida, tierras lejanas, altas y extrañas... Fue en esa invitación donde aproveché para invitar a la mujer que sería mi pareja por casi un año.
Fue un día muy hermoso, como aquellos días de verano que ocurren hoy. Cielo azul, despejado, pero atardeciendo con nubes lilas, tomates, naranja...expresionistas.
Acomodó su almohada mientras sostenía el librito negro con su mano derecha. Leía con atención.
Era el placer de poder llamarla a su celular y sentir mis orejas calentarse mientras nuestras voces intercambiaban melodías. Recogerla de su casa fue un sueño hecho realidad. Me sentía muy conectado. Nuevamente mi corazón se abría para que esa paz interior inunde y purifique emociones confusas y frustraciones que se habían impregnado en el pasado.
Se dio cuenta que su ventana estaba un poco abierta. El frío había invadido el ambiente y una luz tenue se introducía por el espacio abierto que no cubría la cortina. La luna llena reflejaba una luz azul en un agujero con agua que se había formado en el jardín. Siguió leyendo.
La paz inundó todo el ambiente cuando asistimos y escuchamos melodías virtuosas, poderosas y profundas que nacían de las cuerdas de un violinista japonés. Fue ahí que sentí el primer abrazo, sincero, conectado. Lan noche continuó con el goce, y la felicidad se me notaba en los ojos. Más sensibles y expresivos aun se tornaron mis sentimientos, después de algunas copas de un vino simple de mesa.
En ese momento sintió sed. Era demasiado tarde y no había forma que sus piernas se muevan con aquel frió que se sentía.
La guitarra fue el toque que la enamoró. Nuestras miradas se acercaron cada vez más y de la nada, nuestras bocas se dejaron llevar y creamos un beso suave, delicado, lleno de cariño, respeto, energía y unión.
La luz azul de la luna llena traspasaba todo en ese momento. Hizo un movimiento extraño con su cuerpo y cerró la entrada de aire apresuradamente. No quería seguir siendo interrumpido.
Ya hace un año que esto ocurrió. ¿En qué resultó? Fue un amor de mucho aprendizaje. Descubrí mi falta de experiencia en hacer que se me conozca, se me tenga confianza, admiración. Pero también descubrí como sentir más profundamente la conexión.
No había un interés real en lo que soy. MIs diferencias eran abismos que levantaban un pánico de columnas de vértigo.
Bajó un momento su mirada y vio con indignación lo que había escrito. Una pequeña sonrisa obligó a sus labios a moverse.
Mi adulación en exceso
Mi falta de exigencia
Su mentalidad cerrada sin posibilidad a otra versión
Mi protagonismo
Mi terquedad
Su terquedad
Su complejo
Mis celos
Sus celos
Mi saber - experiencia
Su saber - experiencia
Mi protección
Su fortuna
Mis peticiones
Sus inconformidades
Su química
Mi química
Nuestro amor se fue con el sol detrás de las montañas. Tendrá que pasar la noche para que vuelva otro día.
En ese momento sus brazos se rindieron igual que sus ojos. No importaba que la luz siguiera prendida. El frío iba desapareciendo con el calor que traía el sol. La luz azul de esa luna llena era ahora blanca y radiante.
Un nuevo día había iniciado.

jueves, 8 de enero de 2009

Entrando al blog:

Conocía del Blogspot desde hace mucho tiempo, y es mas, habia creado algunos blogs para poner fotos de viajes, entre ellos subudtravelers con las fotos del viaje a la India, 2006, y otro en el que puse las fotos del viaje a Innsbruck, Austria, en el 2005.

Pues ahi van las cosas...